Indicadores de innovación en Latinoamérica

A finales de los años ochenta, la idea de innovación comenzaba a figurar en las agendas de los gobiernos como la clave para el desarrollo, inspirados, en gran parte, en el llamado milagro asiático. Los países de esa parte del mundo habían dado el salto a la frontera tecnológica sin grandes inversiones en I+D, dando por tierra con el modelo lineal. Por lo tanto, y en consonancia con este cambio en las agendas políticas, las prioridades en la medición debían mutar de medir sólo I+D a poder relevar este “nuevo fenómeno”. 

A mediados de los años noventa, en América Latina -salvo aquella experiencia aislada y pionera en el mundo de Uruguay-, no se había realizado ninguna encuesta de innovación aún. Un lustro después, luego de que varios países realizaran sus primeros ejercicios, todos utilizando como referencia el Manual de Oslo, se hacía evidente que la región necesitaba un esfuerzo común para la aplicación del mismo. Los resultados de las encuestas no eran comparables entre sí (y por ende, con serias dificultades podían responder a los indicadores internacionales) y todas esas iniciativas habían introducido alguna sección diferente a la señalada por Oslo, a fin de recoger las particularidades propias del país. Curiosamente, existían bastantes coincidencias entre las inquietudes que se buscaban develar con los agregados por fuera de lo recomendado internacionalmente, pero éstas no fueron abordadas de forma similar entre países. 

Estas cuestiones motivaron a que la RICYT, con el apoyo de organismos internacionales de fuerte presencia en la región, encarara el esfuerzo por redactar un manual regional para la realización de encuestas de innovación, el cual contemplara tanto la aplicación de los criterios establecidos por la OCDE en su manual, como el avance en el relevamiento de las cuestiones más pertinentes para la región, teniendo en cuenta las particularidades de la misma. Así, con el nuevo milenio, nacía lo que sería el Manual de Bogotá.

En la actualidad, la mayoría de los países latinoamericanos ya ha realizado su primera encuesta de innovación, o está trabajando en ello. En varios casos, incluso, ya se han realizado más de 3 o 4 ejercicios, por lo que se cuenta con información de más de una década para ellos. Todo este esfuerzo regional ameritaba tener un lugar específico entre la información que recoge y publica la RICYT, y eso es lo que buscamos volcar aquí. 

Por ello, en esta parte de la página de la RICYT, ustedes podrán encontrar una sección llamada biblioteca, dónde estaremos colgando los artículos y documentos que la red -o sus miembros- han estado realizando durante estos años (y que esperamos continúen haciendo en el futuro) en pos de avanzar en la comprensión del fenómeno, desde una perspectiva regional. 

Dado el peso específico de los mismos, y la utilidad para encarar ejercicios de medición, hemos dedicado una sección particular para acceder a los manuales internacionales en la medición de estos temas. 

A su vez, bajo la idea de que es bueno compartir la información, ponemos a disposición copia de los formularios utilizados para la realización de diferentes encuestas de innovación, en la región, y en otros países del mundo. 

Por último, también ponemos a disposición la compilación de los principales indicadores de innovación de la región, los cuales, para poder compararlos e interpretarlos correctamente, están acompañados de extensas notas metodológicas que explican la particularidad de cada caso. 

Si cuenta con información adicional sobre su país para alguna de las solapas puede enviarnos un correo a Esta dirección electrónica esta protegida contra spam bots. Necesita activar JavaScript para visualizarla